La Municipalidad informó que a raíz de una denuncia anónima, el personal de Fiscalización volvió a clausurar un local ubicado en Lavalle al 700.
Allí constataron “abundante cantidad de excremento de roedor en la superficie”, tanto de la sala de elaboración como del depósito, sobre los productos elaborados ya envasados, pallets, mesadas y dentro de heladera con materia prima.

Además, detallaron que el comercio ya se encontraba clausurado desde el 28 de febrero de este año por lo que hubo violaciones de la medida a lo largo de estos meses.
Nuevamente realizaron una clausura preventiva “en resguardo de la salud pública” y se secuestraron 5000 kg de productos alimenticios elaborados y envasados por encontrarse contaminados por contacto directo con roedores.
